06 Diciembre 2012

El adiós de un gran héroe

 

Por Armando Bonilla

@A_Bonilla18

Hace tiempo, en este mismo espacio, Carlos de la Rosa, notable colaborador de Bitácora de Futbol lanzó la pregunta ‘¿En dónde están los héroes?’ y hoy, embargado por un sentimiento de nostalgia le respondo que uno de los últimos HÉROES que ha dado el futbol mexicano, acaba de perder su partido más importante, el que juego por la vida.

Se trata de Miguel Calero, uno de los más grandes y carismáticos guardametas que ha pisado las canchas del balompié mexicano en la última década, y quien tristemente la víspera fue diagnosticado con muerte cerebral, situación que me lleva a aprovechar este espacio para rendirle homenaje.

Por ello, no encuentro mejor forma de hacerlo que defendiendo mi teoría de que el meta de 1.89 metros de altura es uno de los héroes que Carlos de la Rosa mencionaba en su texto. Antes que nada, basta precisar que el colombiano se volvió uno de los jugadores más queridos entre la fanaticada hidalguense.

Pero no sólo ello, su desempeño fue pieza clave para que la oncena de los tuzos se posicionará como uno de los equipos dominantes de la pasada década al conquistar 4 títulos entre los años 2001 y 2007, sin mencionar las siete copas que los de Hidalgo sumaron a nivel internacional entre el 2002 y 2010.

Sin duda, una de las jugadas que habita en la memoria de los aficionados del equipo tuzo y que hicieron del meta un héroe del futbol mexicano, fue la que se vivió en la Semifinal del Clausura 2006 cuando al minuto 90 el arquero se sumó al ataque en busca del gol que les diera el pase a la Final y en un tiro libre se elevó en el aire para buscar empujar la de gajos al fondo de las redes.

Al final de la jugada, la redonda terminó en el fondo de la portería tapatía, aunque no fue el guardameta quien empujó el esférico con la testa sino Aquivaldo Mosquera, sin embargo, los aficionados que en ese momento se dieron cita en el inmueble fueron víctimas de un error visual y atribuyeron el gol que eliminó a las Chivas al cafetalero.

Lo cierto es que tras el gol que provocó lágrimas en la porra de Chivas y también en la de Pachuca -en el primer caso de  tristeza al ser eliminados y en el segundo de alegría por avanzar a la Final, misma que los hidalguenses ganarían-, Miguel Calero festejó con una alegría desbordada el gol, y al hacerlo reflejó esa pasión y amor por la casaca que portaba, pasión que hoy en día pocos, muy pocos jugadores sienten por el equipo que defienden... y para mí es precisamente esa pasión la que me hace decir, sin ser aficionado al Pachuca, que en Calero habita uno de los grandes HÉROES del balompié azteca.

¡¡¡Gracias Miguel Calero por esos grandes juegos!!! 

 
 

 

 

Resultados Liga MX ofrecidos por Marcadores.com

top